En América Latina, muchas mujeres mayores de 60 años, en lugar de retirarse, están iniciando emprendimientos como respuesta a la falta de ingresos y protección social. Laura Fernández Lord, Directora de Sostenibilidad y Empoderamiento de la Mujer en la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA), destaca cómo estas mujeres convierten la necesidad en una oportunidad para liderar y generar impacto en sus comunidades.
La Realidad de las Mujeres Mayores en América Latina
La pobreza en la región tiene rostro de mujer y de niñez. Solo una de cada dos mujeres participa en el empleo formal, y aquellas que lo hacen enfrentan una carga desproporcionada de trabajo doméstico no remunerado. Esta situación las lleva a emplearse en la informalidad o a emprender por necesidad. Según la FMBBVA, de las más de un millón de emprendedoras que atiende en América Latina, el 11% tiene más de 60 años (Bancamía).
Emprender en la Vejez: Una Tendencia en Auge
El envejecimiento de la población en América Latina es un fenómeno creciente. Se estima que para 2030, el 16% de la población tendrá 60 años o más, y esta cifra podría acercarse al 30% en 2060 (Nueva Economía). Ante la falta de sistemas de protección social sólidos, muchas mujeres mayores ven en el emprendimiento una alternativa para generar ingresos y mantenerse activas.
Estas emprendedoras lideran negocios en sectores como la alimentación, el textil y los servicios, y demuestran una gran resiliencia. Su experiencia y conocimiento son activos valiosos para el desarrollo de sus comunidades.
Inclusión Financiera con Perspectiva de Género
“Se necesita unión, se necesita inclusión, se necesitan hombres y se necesitan mujeres para resolver los grandes problemas que afrontamos todos.” afirma Rebecca Fries, fundadora de Value for Women.
La inclusión financiera es clave para el empoderamiento económico de las mujeres. Sin embargo, tan solo el 1% de las mujeres emprendedoras accede a inversores ángeles, capital semilla o fondos de riesgo (Bridge for Billions). Además, el 61,1% de las mujeres en países como Ecuador trabaja en empleos vulnerables (El País).
La FMBBVA promueve un modelo de finanzas productivas y banca relacional. Se enfoca en comprender las necesidades específicas de las mujeres, ofrecer productos adaptados y brindar acompañamiento. También ha implementado microseguros de salud y programas de educación financiera y digital (BBVA).
Medición del Impacto y Buenas Prácticas
Herramientas como Lean Data (60 Decibels), SROI, IRIS+ y evaluaciones del BID están ayudando a medir el impacto real de las iniciativas de emprendimiento femenino. En Colombia, el programa “Mujer Emprendedora & Empoderada” mostró mejoras significativas en ingresos, bienestar emocional y participación social de las mujeres participantes (UNAD).
El PNUD también ha documentado el impacto de las mujeres emprendedoras en el crecimiento de sus comunidades (PNUD).
Las mujeres mayores de 60 años en América Latina están desafiando los estereotipos de la vejez y convirtiéndose en agentes de cambio. Al visibilizar su rol, medir su impacto y fortalecer el ecosistema de apoyo, contribuimos a una economía más inclusiva y resiliente.
Este artículo ha sido adaptado y ampliado para Efecto Colibrí a partir de una publicación original de Visionarias.Business.