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¿Cómo empezar a ver las organizaciones como organismos vivos en lugar de máquinas? En este episodio, Kathy Otto responde a esta pregunta y explica por qué ese cambio de mirada es clave para entender por qué se rompen tantos proyectos alternativos. A través de su marco MSPE (Materia, Estructura, Proceso y Emergencia), muestra cómo diagnosticar la debilidad interna de un proyecto y diseñar las condiciones para que funcione desde dentro.
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Las organizaciones como organismos vivos son la idea central de este episodio. Kathy Otto parte de esta mirada para explicar por qué tantos proyectos de cambio fracasan y qué se puede hacer al respecto. La creadora del marco MSPE (Materia, Estructura, Proceso y Emergencia) propone dejar de tratar las organizaciones como máquinas y empezar a verlas como organismos vivos que hay que comprender, no como engranajes que hay que forzar.
Kathy lleva tres décadas dedicada al activismo y al acompañamiento de organizaciones. Su conclusión es incómoda: la mayoría de los proyectos de cambio no fracasan por falta de ideas ni porque llegara su momento, sino porque se rompen desde dentro. Ella lo dice con sus propias palabras: «la mayoría de los proyectos se autodestruyen… antes de tener frutos, antes de reproducirse».
La causa, según su experiencia, es la debilidad interna, y esa debilidad nace de una metáfora equivocada sobre cómo funcionan las organizaciones.
Kathy describe dos extremos igualmente disfuncionales. Por un lado, el modelo tradicional mecanicista: organizaciones jerárquicas, rígidas, medidas por objetivos fijos. «Los humanos no nos sentimos a gusto porque no somos máquinas», señala. Por otro, la horizontalidad absoluta, que niega cualquier jerarquía y reparte el mismo poder de decisión entre quien sabe del tema y quien no.
Su tesis es que todo sistema humano tiene jerarquía; la cuestión no es eliminarla, sino gestionarla bien.
El corazón del pensamiento regenerativo, explica Kathy, es un cambio de metáfora: «de la metáfora de la máquina a la metáfora del organismo vivo». Cuando se observa una organización como un ecosistema, los conflictos, las emociones y las relaciones dejan de ser «ruido» y pasan a ser información sobre el estado real del sistema.
Para no perderse entre tantas herramientas, Kathy ordenó su propia práctica en cuatro dimensiones:
Cada dimensión se analiza a distintos niveles, como sistemas dentro de otros sistemas. Un ejemplo que Kathy usa es el de la escuela: con la misma materia y estructuras parecidas, un aula tradicional y un aula Montessori producen emergencias opuestas —frustración en un caso, «ganas de aprender» en el otro.
El primer paso siempre es observar y diagnosticar. A partir de ahí, la solución depende de cada sistema: «la misma solución no vale para todos». Por eso el acompañamiento que Kathy ofrece son procesos largos, orientados a sanar las raíces del problema, no a dar soluciones rápidas.
El episodio cierra con el lado humano del trabajo regenerativo: cómo Kathy cuida su propia energía a través de rituales matutinos, movimiento físico y escritura nocturna.
Se la puede encontrar en LinkedIn como Kathy Otto o a través de la página web de Luna Red Cultural (lunaredcultural.es).
Palabras clave relacionadas: organizaciones regenerativas · pensamiento sistémico en organizaciones · organizaciones como ecosistemas · diseño regenerativo de organizaciones · por qué fracasan los proyectos